Historias para temblar

Historias para temblar
Un día, con mis 3 amigas, nos fuimos de excursión.
Cunando llegamos no había nadie. Parecía abandonado el lugar.
Entramos porque estaba lloviznando. Estaba todo oscuro.
Por suerte lleve mi teléfono pero, tenía poca batería y eso no me preocupaba.
Empezamos a recorrer. Mis amigas tenían mucho miedo y se fueron. Yo seguí hasta que encontré una linterna tirada. La agarré y continué caminando.
Me empezaron a dar escalofríos, escuchaba voces. Mi teléfono se apagó. La linterna titilaba, me asusté mucho, y se apagó.
No sabía hacia dónde ir. Estaba todo tan oscuro que grité. Pensé que nadie me escuchaba pero estaba equivocada. Una chica estaba riendo con mucha maldad. Salí corriendo

Me puse nerviosa, grité muy fuerte y lloré.
Carmen Haugg 7ºD


Una noche tan calurosa decidieron ir por el puente. Al pasar por ahí, Alan miró hacia arriba y vio un meteorito y gritó. Quedó inmóvil.
Salió a correr al refugio y el meteorito cayó sobre Matías y Jesús. Cuando los fue a ver ya estaban muertos porque les cayó en la panza.
Los llevaron a la morgue y cuando fueron a buscar los cuerpos ya no estaban.
Una noche Alan estaba durmiendo y escuchó pasos que subían por la escalera. Se escondió en el ropero. Sudando de miedo, miró por un agujerito y no vio a nadie.

Salió del ropero y los espíritus de Matías y Jesús estaban de tras de él y lo apuñalaron por la espalda 

Alan Rios 7ºD

Eran ya las 00:00 hs. de la noche,  caminaba por la calle con mis amigos, cerca del cementerio, cuando de pronto se aparece una sombra y nos asustamos. Decidimos ir tras ella. La sombra entró al cementerio.
Ya dentro del cementerio me encontré solo. Mis amigos habían desaparecido, en ese momento no supe lo que estaba ocurriendo, pero seguí caminando.
De pronto vi la sombra nuevamente. Intenté seguirla y caí sobre un poso muy profundo y oscuro. Ahí fue donde me encontré con mis amigos. Estaban atados de manos y pies.
Rápidamente los desate, y comenzamos a gritar muy desesperadamente, hasta que un extraño niño oyó nuestro gritó, se asomó y nos ayudó a huir con una escalera.
Luego de la ayuda, el extraño niño, nos llevó a su cabaña y nos contó la historia de la sombra.
Resultó ser que ya hacía tiempo que no se aparecía la sombra. Y después de 10 años se nos apareció a nosotros.  Y por las dudas no volvimos a pasar por ese lugar.

Franco Cruz 7ºD

Una noche paseando a su perro, Carlos y Martín, decidieron pasar por el Puente.
Carlos se tropezó, se cayó y se quebró. Martin gritó y el perro se escapó.
Llamó a la ambulancia y le enyesaron el brazo.Vio al perro caerse al agua y ahogarse.
Y entonces otra vez gritó. Se quedó inmóvil, sin poder hacer nada para rescatarlo.
Un día después, Martín seguía sintiendo como si su perro le estuviese lamiendo la pierna, como solía hacerlo.

Le hicieron el velorio, para que su espíritu lo dejara en paz. Pero hasta hoy Martín siente, todavía, su lamida.  
Javier Uviedo 7ºD